Archivos Mensuales: septiembre 2016

La polémica en redes sociales: entre la estrategia y la respuesta acertada

La escucha activa por parte de las marcas ya es toda una realidad. Las redes sociales han favorecido que las compañías puedan conocer en tiempo real cuál es la opinión de los usuarios de determinados temas, e incluso qué opinan de sus propias marcas.

Esto hace a las marcas trabajar mucho más por conocer cómo mejorar para con su cliente. También puede hundir su imagen, sin duda. Pero ¿por qué algunas empresas todavía no lo tienen presente en su plan de marketing? ¿O quizás la polémica sí es parte de ese plan? Sigue leyendo para conocer más datos. Lee el resto de esta entrada

¿Con inspiración? Aprovéchala que se va

No vengo a contar nada nuevo que ya no se sepa. Ya lo decía Picasso: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. ¡Pero qué difícil es que esto ocurra!

Normalmente andamos hasta arriba de trabajo, sin tiempo ni para pensar. Ese es uno de los grandes fallos del sistema, pues si no tenemos tiempo para divagar, para imaginar, no somos más que meros instrumentos que repiten de manera mecánica su día a día.

En trabajos como el mío la inspiración es clave, lo cual también conlleva en ocasiones un desgaste al que debemos ponerle solución.

Si no te entusiasma, la inspiración no llegará

En todos estos años, sobre todo en mi etapa laboral, he descubierto que si lo que hago no me entusiasma, es imposible que lleguen las buenas ideas.

Lo ideal es buscar siempre el lado bueno de tus actividades, que lo tiene

No siempre se puede cambiar de actividad/trabajo. Hay demasiadas responsabilidades que nos obligan a continuar con lo que tengamos entre manos. Pero ¿y si buscamos algo que nos empuje a mirar las cosas desde otra óptica? Piénsalo con calma: hasta el trabajo más aburrido seguro que tiene un encanto interior. Es cuestión de descubrirlo. Y si no lo descubres y te lo puedes permitir, cambia de proyecto.

Si no aprendes del error, que es inspirador, habrás fracasado

Demonizamos el fracaso, normalmente no lo toleramos o no sabemos convivir con él. No es mi percepción únicamente. Megan McArdle, en El lado bueno de las caídas(The upside of down) cita que la intolerancia al fracaso nos viene de lejos, como si fuera algo inherente al ser humano, pues toleramos muy poco los errores. Pero ojo, tolerarlos no significa ser un conformista.

La clave está en crear un puente del fracaso hacia el aprendizaje

Reconozco que en mis fracasos que he tenido a lo largo de mi vida profesional siempre he tratado de crear un puente que me lleve al conocimiento, que me inspire a seguir adelante y a no repetir aquello que te haya llevado a fracasar.

Es ahí donde está la clave. Si en lugar de tomarlo como un aliado, vemos el fracaso como un enemigo, es muy probable que no levantemos cabeza. Esa es la tolerancia a la que me refiero.

Ahora bien, ¿puede ser el fracaso inspirador? Sin lugar a dudas. Que se lo digan a Thomas Edison, a Henry Ford, a Einstein, a Steve Jobs… Son muchos los que han fracasado mil veces antes de triunfar. Basta con repasar algunas de esas biografías.

¿Sin inspiración, pero sin miedo al error? ¡Búscala!

Internet nos abrió una ventana que nunca antes tuvimos. Creo que puede ser la principal fuente de inspiración. De hecho, siempre que empiezo a escribir cualquier artículo, Internet es clave para darle forma.

Aunque también, en ocasiones, Internet es fuente de des-inspiración (si la RAE me permite el término) pues a veces produce distracciones irresistibles y que enganchan. Conviene no obsesionarse con encontrar ahí la solución a todo.

Internet es, a veces, una fuente de des-inspiración

El entorno 1.0, es decir, nuestra vida offline, nos ofrece un amplísimo abanico de posibilidades. Desde una charla con algún familiar (mi madre es toda una fuente de inspiración que por suerte tengo), a encuentros face to face con profesionales de mi sector (networking que lo llaman), incluso sentarte en cualquier banco y dejar que la gente pase. De ahí salen grandes ideas.

En cualquier caso, no he venido a descubrir nada nuevo, pues cada uno sabe internamente cómo encontrarla. Pasa como cuando haces meditación: después de infinidad de intentos acabas por aprender a hacerlo. ¡Paciencia!

Yo os comparto una de las mías. Una tarde de playa mirando al mar. En invierno, basta con sentarse en un parque y dejar la mente en blanco. ¿Ya has encontrado la tuya?

Imagen | Pixabay

Comparte siempre que puedas. Por tu karma

Cargo de conciencia es el que tienes cuando llevas más de tres años sin actualizar el blog. Pero el cargo es mayor, si cabe, cuando te dedicas precisamente a ganarte la vida “juntando palabras” (que es la tarea de muchos de los que nos decidamos a esto del periodismo).

De todas maneras el objetivo inicial cuando creé el blog estaba cumplido: la finalidad era tener toda la visibilidad posible con el fin de que las empresas me vieran y pudieran contratarme por hacer que más me gusta, que es escribir. En todos estos años no he parado, lo juro.

Como llevaba mucho sin escribir (y sin compartir por aquí), se me ocurrió que nada mejor que lanzar uno de esos mensajes que, a pesar de ser tan obvios, pocas veces lo ponemos en práctica.

Repite conmigo: “lo mejor es compartir”

A pesar de no haber actualizado el blog, del mismo modo, desde entonces, tampoco no he parado de compartir todo aquello que llega a mis manos y que considero que es necesario que los demás conozcan.

Ahí está la clave: ya no vivimos en un entorno donde predomine el “lo sé, luego lo guardo”. Ahora estamos en un proceso totalmente distinto, más enfocado al “lo sé, luego lo comparto”.

Hazlo por el karma

Cuando he impartido clases siempre hay un manta que repito a mis alumnos y del que creo que nunca me desharé: comparte todo, porque nunca sabes por dónde vendrán los beneficios. Y si los beneficios no llegarán, al menos dormirás tranquilo por la buena acción.

Doy fe: el karma, en la vida en general y en el mundo que cada uno lleva a cabo en particular, funciona. Comparte, comparte y comparte.

Imagen | Pixabay