Archivo del sitio

¿Con inspiración? Aprovéchala que se va

No vengo a contar nada nuevo que ya no se sepa. Ya lo decía Picasso: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. ¡Pero qué difícil es que esto ocurra!

Normalmente andamos hasta arriba de trabajo, sin tiempo ni para pensar. Ese es uno de los grandes fallos del sistema, pues si no tenemos tiempo para divagar, para imaginar, no somos más que meros instrumentos que repiten de manera mecánica su día a día.

En trabajos como el mío la inspiración es clave, lo cual también conlleva en ocasiones un desgaste al que debemos ponerle solución.

Si no te entusiasma, la inspiración no llegará

En todos estos años, sobre todo en mi etapa laboral, he descubierto que si lo que hago no me entusiasma, es imposible que lleguen las buenas ideas.

Lo ideal es buscar siempre el lado bueno de tus actividades, que lo tiene

No siempre se puede cambiar de actividad/trabajo. Hay demasiadas responsabilidades que nos obligan a continuar con lo que tengamos entre manos. Pero ¿y si buscamos algo que nos empuje a mirar las cosas desde otra óptica? Piénsalo con calma: hasta el trabajo más aburrido seguro que tiene un encanto interior. Es cuestión de descubrirlo. Y si no lo descubres y te lo puedes permitir, cambia de proyecto.

Si no aprendes del error, que es inspirador, habrás fracasado

Demonizamos el fracaso, normalmente no lo toleramos o no sabemos convivir con él. No es mi percepción únicamente. Megan McArdle, en El lado bueno de las caídas(The upside of down) cita que la intolerancia al fracaso nos viene de lejos, como si fuera algo inherente al ser humano, pues toleramos muy poco los errores. Pero ojo, tolerarlos no significa ser un conformista.

La clave está en crear un puente del fracaso hacia el aprendizaje

Reconozco que en mis fracasos que he tenido a lo largo de mi vida profesional siempre he tratado de crear un puente que me lleve al conocimiento, que me inspire a seguir adelante y a no repetir aquello que te haya llevado a fracasar.

Es ahí donde está la clave. Si en lugar de tomarlo como un aliado, vemos el fracaso como un enemigo, es muy probable que no levantemos cabeza. Esa es la tolerancia a la que me refiero.

Ahora bien, ¿puede ser el fracaso inspirador? Sin lugar a dudas. Que se lo digan a Thomas Edison, a Henry Ford, a Einstein, a Steve Jobs… Son muchos los que han fracasado mil veces antes de triunfar. Basta con repasar algunas de esas biografías.

¿Sin inspiración, pero sin miedo al error? ¡Búscala!

Internet nos abrió una ventana que nunca antes tuvimos. Creo que puede ser la principal fuente de inspiración. De hecho, siempre que empiezo a escribir cualquier artículo, Internet es clave para darle forma.

Aunque también, en ocasiones, Internet es fuente de des-inspiración (si la RAE me permite el término) pues a veces produce distracciones irresistibles y que enganchan. Conviene no obsesionarse con encontrar ahí la solución a todo.

Internet es, a veces, una fuente de des-inspiración

El entorno 1.0, es decir, nuestra vida offline, nos ofrece un amplísimo abanico de posibilidades. Desde una charla con algún familiar (mi madre es toda una fuente de inspiración que por suerte tengo), a encuentros face to face con profesionales de mi sector (networking que lo llaman), incluso sentarte en cualquier banco y dejar que la gente pase. De ahí salen grandes ideas.

En cualquier caso, no he venido a descubrir nada nuevo, pues cada uno sabe internamente cómo encontrarla. Pasa como cuando haces meditación: después de infinidad de intentos acabas por aprender a hacerlo. ¡Paciencia!

Yo os comparto una de las mías. Una tarde de playa mirando al mar. En invierno, basta con sentarse en un parque y dejar la mente en blanco. ¿Ya has encontrado la tuya?

Imagen | Pixabay

Equipos de trabajo: ¡uno para todos, y todos para una!

Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos.
Zig Ziglar

En la actualidad, alcanzar y mantener el éxito en las organizaciones modernas requiere talentos prácticamente imposibles de encontrar en un solo individuo, sino en un equipo de trabajo, sobre todo en relación a la consultoría, de la que ya hablamos en el anterior post. Del mismo modo, las nuevas estructuras de las organizaciones, más planas y con menos niveles jerárquicos, requieren una interacción mayor entre las personas, que sólo puede lograrse con una actitud cooperativa y no individualista, surgiendo así la necesidad de trabajar en equipo.

De la mano de Fernando Criado, he tenido la oportunidad de profundizar en esta cuestión relativa a los trabajos en equipo, definiendo el concepto, sus características y los roles a desempeñar por los individuos que lo componen, entre otras cuestiones. Conceptos que iremos desgranando a continuación.

Lee el resto de esta entrada